jueves, 21 de febrero de 2008

ECO Y NARCISO, el dolor de la vanidad, mitología, artículo

ECO Y NARCISO, el dolor de la vanidad, mitología, artículo: "Así, de esta manera, fue condenada la que tanto hablaba, a precisamente no hablar. Sin poder expresar todo lo que por su cabecita rondaba, anduvo sin rumbo por las riberas de los ríos y por los tupidos bosques.


Ahora bien, por aquellos días existía un joven, hijo de la ninfa Liríope y del río Cefino, que era tan bello que las flores se escondían ante su paso con púdico rubor. Su madre había sido advertida por el adivino Tiresias de que la perdición de su hermoso retoño le sobrevendría el día en que el sin par muchacho contemplara reflejada su belleza. De esta manera creció, y cada año que pasaba se hacía más evidente su perfecta armonía. Pero a la vez que sus compensados miembros se desarrollaban en rectas líneas, a la vez que su rostro adquiría la tersa blancura de un dios y a la vez que todo su cuerpo alcanzaba una ingrávida simetría, se hacía más evidente el desdeño que sentía hacia cualquier muchacha, por perfecta que esta fuera.

Solía pasear ensimismado en sus cosas entre la arbusta maleza, ajeno al resto del mundo. En éstas que un buen día Eco, que vagaba por allí, lo contempló. No cabía en sí"

No hay comentarios: